“Violencias Cotidianas: lo que no se dice también duele”. Así se llama el proyecto en el que trabajó el grupo de adultos de la Escuela de Educación de Adultos N° 705, ubicado en el barrio Altos de San Joaquín, General Rodríguez, junto a la docente Soledad Speranza. Este proyecto fue presentado en la Feria de Educación, Artes, Ciencias y Tecnología (ACTE) en la etapa distrital y logró avanzar a la instancia regional, de la que participaron el pasado miércoles en Mercedes.
Vanesa Maidana de 41 años, Elizabeth Ojeda de 50 años, ambas madres, y Thiago Orellana, de 14, son estudiantes de la EPA 705 y forman parte del proyecto sobre violencias cotidianas. Cabe resaltar, que es la primera vez en la historia que primaria de adultos se presenta a dicha feria.
En diálogo con VDP Noticias, los y las estudiantes contaron por qué eligieron tratar este tema y cómo surgió. El disparador fue el hecho de violencia ocurrido en nuestro distrito, en la escuela Secundaria N° 13, donde unos chicos ingresaron al establecimiento y golpearon a un menor de edad. En esa charla también surge la posibilidad de presentarse en la Feria y fue así que no dudaron.
Investigaron canciones, medios de comunicación, frases, obras de arte y también realizaron una encuesta a la comunidad para saber qué piensa nuestra ciudad respecto a la violencia. Concluyeron que la violencia podía surgir de distintos ámbitos: la casa, el barrio, el trabajo, los grupos de amistad o incluso de personas desconocidas.
Participar de la Feria de Ciencias y haber avanzado a la instancia regional no solo fue un gran logro para ellos y ellas, sino que lo que más destacaron fue todo lo que aprendieron en el camino mientras investigaban. Comentaron que no solo fueron aprendiendo lo que la docente les enseñaba, sino que también fueron generando pensamiento crítico frente a diferentes cuestiones.
Durante la exposición en la instancia distrital, Vanesa contó que muchas adolescentes se acercaron a escuchar sobre el proyecto y les contaron que sufren violencia en sus casas. “Yo les decía a los chicos que se me acercaban que, para mí, que soy mamá, es muy importante que se capaciten los padres. Que entiendan que la ESI es importante para nuestros hijos, que no es hablar sobre sexo como mucha gente cree. Para mí, educarse y aprender es lo mejor que uno puede hacer”.
Otro de los aspectos que resaltaron es el impacto que el proyecto puede tener en la comunidad. En ese sentido, presentaron una nota al Concejo Deliberante para solicitar la ampliación de una ordenanza vigente sobre entornos saludables y libres de violencia. La docente Soledad, sostuvo: “Estamos de acuerdo con esa ordenanza, nos parece significativa e importante, pero queremos que nos incluyan a nosotros también, porque los talleres se hacen hacia el nivel secundario. Ellas son madres de estudiantes secundarios y también quieren ser parte”.
Ese compromiso con la comunidad también se refleja en el mensaje que buscan transmitir con el proyecto: poder ayudar, al menos desde su lugar, a quien esté sufriendo algún tipo de violencia.
La mirada de la docente
Por su parte, Soledad, resaltó la importancia de la educación en la vida de las personas: “La escuela transforma la vida de las personas. No es lo mismo pasar por un aula que no haber pasado por ella”. En ese sentido, aseguró que siempre busca dejar una huella en sus estudiantes dando lo mejor y que sus estudiantes sientan que no es lo mismo haber pasado por su clase que no haberlo hecho.
Respecto a la Feria, sostuvo que acompañar a un grupo de adultos es una experiencia distinta. “Ellos son más grandes que yo, con recorridos e historias de vida muy diferentes. Al principio me costó porque venía de trabajar con niños, pero después me acostumbré y hoy lo disfruto mucho”.
Además, explicó que la modalidad adultos exige un esfuerzo aparte ya que los docentes no esperan a los alumnos en un aula, sino que salen a buscarlos, recorren barrios, reparten folletos y generan estrategias de convocatoria. “Hoy estamos en una iglesia que nos presta el espacio, y yo trato de convertirlo en un aula. Así logramos que la gente se acerque, se quede y pueda llevarse cosas buenas de acá”, subrayó con entusiasmo.
Asimismo, destacó el gran acompañamiento por parte de la directora de las EPA 705 y 701, Verónica Ledesma, la inspectora de adultos, Edith Caffaratti, y la inspectora jefa distrital, Graciela Monsalvo.
Si bien no avanzaron a la próxima instancia, recibieron muy buenas devoluciones por parte de los evaluadores y las autoridades educativas de provincia se acercaron a escuchar principalmente su proyecto. Más allá del orgullo por haber llegado a la instancia regional, Soledad remarcó que el proyecto trasciende la feria, ya que el mismo tendrá continuidad con el fin de generar espacios de diálogo, concientización y aprendizaje colectivo en la comunidad.
En esa línea, finalmente las estudiantes compartieron la idea de poder articular con la Secundaria N°5, ya que tienen hijos allí, para contar su experiencia como estudiantes a los padres, su participación en la feria y, en un futuro, llevarla también a otras escuelas, acompañadas por docentes y profesionales.
“Estamos más que felices y la experiencia en Feria ACTE fue hermosa, pero ahora nos toca seguir trabajando para lograr todas las ideas que tenemos”, concluyó Soledad.